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No. 04/2018
Prot. No. 123/2018
2 de Febrero de 2018

Circular


«Se levantó de la mesa, se quitó la túnica, se ciñó una toalla, echó agua en una jofaina y se puso a lavar los pies de sus discípulos…» (13,4-5). Con estas palabras y la imagen insólita del Maestro lavando los pies de sus discípulos, el Evangelio de San Juan nos introduce en el relato de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, el Hijo de Dios. Cada año la Cuaresma se presenta ante nosotros con el mismo objetivo pedagógico-espiritual: conducirnos a una preparación para la celebración del Misterio Pascual que traiga fruto a nuestra vida de fe; y, ¿qué mayor fruto podría esperarse, que el amor redentor, generoso y servicial a favor de los hermanos, especialmente los más necesitados? Este es precisamente el sentido profundo del gesto de lavar los pies a los discípulos que Jesús realiza a las puertas de su Misterio Pascual: Él entra despojado a la Pasión, en actitud de Siervo, en total confianza y obediencia al Padre, y dedicación a sus discípulos. Él es el Buen Pastor que da libremente su vida, para volverla a tomar (cf. Jn 10,17-18), quien sigue su camino es llamado a entrar en esta lógica de amor y donación de sí mismo (cf. 15,13). Y todo el que quiera «tener parte con Él», deberá dejarse lavar los pies para después hacerlo con los hermanos (cf.  13,8.14).

La Cuaresma nos propone cada año que, a través de obras de amor y misericordia, nos preparemos a acoger en nuestra vida el amor salvífico de Jesucristo. Dichas obras son nuestra respuesta generosa al amor con el que Dios nos ha amado primero (cf. 1Jn 4,19) y ha transformado nuestra vida. En este espíritu evangélico, como en los años anteriores, les propongo, como signo concreto de amor misericordioso y solícito, los sacerdotes y diáconos de nuestra Iglesia, en nombre de todos los que la conformamos, visiten al enfermo y al preso con la visita a diversos hospitales y centros de reclusión (ver anexo para la distribución). Así, la comunidad cristiana local, en la persona de sus pastores, transmitirá la fe y amor de Cristo que sana, libera y, sobre todo, está a nuestro lado.

Por otra parte, la Cuaresma no es sólo un tiempo que nos pide «actuar», también es necesario «meditar y reflexionar» sobre nuestra fe. En este sentido, el esquema que se propone para los ejercicios espirituales de Cuaresma quiere ayudar a introducir al Misterio Pascual de Cristo de la mano del citado Evangelio de San Juan, que inspira y guía el Plan de Pastoral Orgánica. El hilo conductor de estos Ejercicios Espirituales son los «Signos en el Evangelio de San Juan» (Jn 1-11) como camino pedagógico de conversión que nos ayuda a conocer mejor la persona de Nuestro Señor Jesucristo, su obra redentora y el efecto salvífico sobre la vida de los creyentes; propósito fundamental del cuarto evangelio y de toda acción pastoral en la Iglesia: «para que ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengan vida en su nombre» (20,30-31). El esquema de estos ejercicios espirituales presenta una base para la implementación de acuerdo a los destinatarios y la dinámica propia de cada comunidad parroquial; el punto de partida evidentemente será el texto bíblico con algunas ideas para su desarrollo y aplicación práctica, que quedarán a la creatividad y realidad de los agentes que estén encargados de impartirlos y al tiempo destinado para dicha actividad en cada comunidad.

Siempre agradecido con todos los que colaboran conmigo en el pastoreo de esta Iglesia que Dios me ha confiado, clérigos y laicos, hoy quiero agradecer especialmente al Pbro. Dr. Carlos Alberto Santos García, párroco de la Parroquia de San Juan Bosco, que, como fruto de sus estudios doctorales en teología bíblica que los llevaron a profundizar en el Evangelio de San Juan, nos ha preparado el cuerpo de estos ejercicios espirituales.

Poniendo en manos de Dios todas las obras de misericordia y penitencia que viviremos durante esta cuaresma, le confío a Nuestra Señora del Roble nuestra caminar hacia la Pascua para que pueda producir abundantes frutos de vida eterna.

Anexo


ATENCIÓN PASTORAL PARA EL MIÉRCOLES DE CENIZA


PENAL DE APODACA

Pbro. Juan José Escamilla Gutiérrez y Zona Pastoral 13 


PENAL DEL TOPOCHICO

Mons. Rogelio Cabrera López y Zona Pastoral 7


PENAL DE CADEREYTA

Pbro. Hugo Salinas Silva  y Zona Pastoral 11 y 12


TUTELAR DE MENORES

Mons. Francisco Gómez Hinojosa y Zona Pastoral 8


HOSPITAL METROPOLITANO

Mons. Juan Armando Pérez Talamantes y Zona Pastoral 10


HOSPITAL UNIVERSITARIO

Mons. Oscar E. Tamez Villarreal y Zona Pastoral 5


IMSS CLÍNICAS 2, 33, GINE y 21

Mons. Heriberto Cavazos Pérez y Zona Pastoral 1 y 2


IMSS CLÍNICA 17

Pbro. Hugo Ismael Villegas Rodríguez y Zona Pastoral 3 


IMSS CLÍNICA 4

Pbro. José Eduardo Mayorga Méndez y Zona Pastoral 4


IMSS CLÍNICA 6

Pbro. Héctor Mario Pérez Villarreal y Zona Pastoral 9


IMSS CLÍNICA 34 y 25

Pbro. Enrique Franco Cavazos y Zona Pastoral 6


IMSS CLÍNICA 67

Pbro. Juan Carlos Arcq Guzmán y Equipo formador del Seminario