Pintura al óleo del milagroso hallazgo de la Vírgen del Roble, con la pastorcita y las ovejas en medio del bosque.
Antes de la llegada de los primeros evangelizadores a nuestras tierras, el territorio en el que hoy está ubicada nuestra Arquidiócesis, estuvo habitado por tribus nómadas.
En 1577 los primeros exploradores españoles fundan la Villa de Santa Lucía (donde se encuentra hoy la ciudad de Monterrey) y las minas de San Gregorio en el actual Municipio de Cerralvo, N. L. Los primeros intentos de poblar estas tierras fracasaron por la hostilidad del clima, entre otros motivos; fue hasta que en 1596 Don Diego de Montemayor, con 34 personas fundó la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey.
Así inicia la fundación definitiva de la ciudad de Monterrey; poco a poco se irán fundando pueblos y villas en esta amplia región, muchas de estas poblaciones son el día de hoy cabeceras municipales u otras poblaciones importantes.
Toda esta región formará el Nuevo Reino de León del Virreinato de la Nueva España.
En él la vida transcurre entre luces y sombras: por un lado la tierra es fértil, el agua no abunda pero es suficiente; por el otro lado los indios siguen atacando a los primeros pobladores de manera intermitente, el clima es siempre hostil, sin dejar de contar la dificultad de la lejanía con los principales centros económicos y culturales de la Nueva España.
El recuadro en el mapa indica la extensión original de la diócesis de Linares (Monterrey).
La diócesis de Monterrey se erigió por la Bula "Relata Semper", del Papa Pío VI, el 15 de Diciembre de 1777. Fue desmembrada de los Obispados de México, Michoacán y, principalmente del de Guadalajara. Comprendía los actuales Estados de Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas y Texas. Primero fue llamada Diócesis de Linares, después Linares-Monterrey y, finalmente, Arquidiócesis de Monterrey el 9 de Junio de 1922.
A los primeros obispos les corresponderá el hacer los trámites para cambiar la sede de la nueva diócesis de su destino original, la ciudad de Linares, a su nuevo destino: la ciudad de Monterrey. Este cambio ya se logra para fines del siglo XVIII.
En estos años se funda el Seminario de Monterrey siendo así la institución educativa más antigua de la región.
|