Arquidiócesis de Monterrey
 





MISA CRISMAL Y RENOVACIÓN DE PROMESAS SACERDOTALES
 

Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org) 23 Marzo 2016. Este miércoles a medio día, en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, se llevó a cabo la Santa Misa donde se bendijo el Santo Crisma y los sacerdotes de nuestra Arquidiócesis renovaron sus promesas sacerdotales.

Durante la homilía el Arzobispo de Monterrey Mons. Rogelio Cabrera López señaló: "Es bueno siempre recordar la vocación y misión de Jesús, que es la de la Iglesia y la de nosotros los sacerdotes, Cristo fue ungido por el Espíritu Santo para llevar la Buena Noticia a los pobres, para liberar y redimir a los cautivos y para proclamar el año de gracia del Señor.

Mons. Cabrera invitó a sacerdotes y fieles a tener siempre presente la misión de la Iglesia: "Tenemos frente a nosotros las tres ánforas de los aceites sagrados, el ánfora del aceite para los catecúmenos, el ánfora del aceite del santo crisma y el ánfora del aceite para ungir a los enfermos, ahí tenemos como en un tríptico la misión de la Iglesia, misión de amor y misericordia, el año de gracia del Señor inició con Cristo en la Cruz y perpetua a lo largo de los siglos, a esa vocación y a esa misión somos llamados los sacerdotes".

"El Papa Francisco nos decía entre muchas cosas que una tarea que tenemos es llevar al pueblo de Dios y a los jóvenes a una nueva ética, aun nuevo comportamiento, la predicación del Evangelio es una llamada a la conversión, así inicio Jesús su ministerio como lo escuchamos en el Santo Evangelio, para redimir a los cautivos, a los que estaban en las mazmorras, en la oscuridad, en las tinieblas, para que brille la luz de esperanza de quien ama a los pecadores", añadió.

El mundo necesita alegría

Mons. Cabrera dedico parte de su reflexión a una de las necesidades más grandes que tenemos las personas en la realidad actual: "Si en todos los momentos de la historia, la Iglesia ha tenido que anunciar la alegría del Evangelio, en este momento histórico es apremiante y es una emergencia. El mundo se muere de tristeza porque no sabe a dónde va, porque no tiene parámetros ni brújula para seguir un rumbo, el Señor nos unge y con el aceite y el perfume de la alegría a todos nosotros bautizados y confirmados a nosotros sacerdotes y diáconos".

Sacerdotes libres, alegres y misericordiosos

El Arzobispo de Monterrey invitó a los sacerdotes durante la homilía a vivir tres virtudes de manera especial en su ministerio: ""El Señor hoy nos pide tres cosas, a todos y de modo especial a nosotros los sacerdotes, ser libres, libres del pecado y de las acechanzas del mal, liberados para liberar, hombres libres, pero también hombres alegres, sabedores que en Cristo hay vida, hay futuro y hay resurrección, que en Cristo esta la vida para siempre, pero también estamos llamados a ser hombres llenos de misericordia para los que sufren, estas tres cosas hagámoslas nuestras en este año de la misericordia.

Antes de dar la bendición para finalizar la eucaristía, el Arzobispo agradeció a los fieles su cariño a los sacerdotes, y los invito igualmente atender el llamado que realizó a ellos: "Sean también ustedes libres en Cristo, que tengan la alegría del Evangelio, y como Jesucristo también muestren al mundo la misericordia de Dios".

Por. Juan Pablo Vázquez Rodríguez