Arquidiócesis de Monterrey


 
 





Celebran cincuenta años de piedad, estudio y acción del Movimiento de Cursillos de Cristiandad en Monterrey
 

MONTERREY, N.L. (Pastoral Siglo XXI) 29 de junio del 2009.-El apóstol San Pablo fue recordado y venerado, pero sobre todo, tomado como ejemplo, por más de ocho mil fieles que se dieron cita el pasado domingo en la Arena Monterrey, para celebrar 50 años de la presencia del movimiento de Cursillos de Cristiandad, en la Arquidiócesis de Monterrey y la Clausura del Año Paulino convocado por el Papa Benedicto XVI, el 29 de junio del año pasado.

Durante la celebración Eucarística, el Señor Cardenal Francisco Robles Ortega, señaló: "Con su vida y conversión, Pablo nos enseña a reconocer y respetar la humanidad en la expresión de sus diversas culturas"

De colores se vistió la Arena Monterrey, donde con alegría y disposición, hubo oportunidad para manifestar la piedad por medio de oraciones y cantos, fortalecer la fe con el aprendizaje por medio de conferencias y al final todos llevarse un compromiso, poner en práctica todas las gracias recibidas de parte de Dios, especialmente en este año jubilar, donde se honró la memoria de San Pablo, Patrono del Movimiento de Cursillos de Cristiandad.

El Arzobispo de Monterrey, al finalizar la ceremonia, impartió la bendición solemne, con la cual se recibió la indulgencia plenaria, para aquellos que cumplían con los debidos requerimientos.